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Perfil institucional

Misión

La Carrera de Historia, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, tiene la misión de formar profesionales en historia, críticos/as y comprometidos/as con la sociedad, que se desempeñen  en la investigación, la docencia, la salvaguarda del patrimonio archivístico de carácter histórico, la recuperación de las memorias históricas y la divulgación del conocimiento de la historia, recogiendo la diversidad de los procesos históricos locales, regionales, nacionales y globales.

Visión

La Carrera de Historia, como comunidad académica, lidera la investigación histórica, los procesos de enseñanza-aprendizaje de la Historia, la salvaguarda del patrimonio documental histórico, cultural y natural así como la interacción social a través de estrategias y mecanismos que inciden sustancialmente en la dinámica social del país.

Los/as historiadores/as contribuyen a la formación de la conciencia histórica del país y al fortalecimiento de identidades locales, regionales, étnico-culturales, sociales, de género y generacionales, y nacional, en el marco del respeto a la diversidad en un proceso histórico reivindicativo de interculturalidad, proyección, solidaridad e integración boliviana y latinoamericana.  Asimismo, aportan a fortalecer valores como la equidad, la tolerancia, la participación democrática y la justicia social.

En el campo historiográfico, la existencia de diversas tendencias y escuelas permite que los estudios históricos se plasmen en una amplia visión de la historia. En La Carrera de Historia, esto se practica a través del diálogo y la pluralidad, la heterogeneidad de las visiones y dimensiones históricas acerca de las realidades bolivianas, latinoamericanas y mundiales, sobre la base de una abierta participación democrática.

Además, la Carrera impulsa la actualización y formación continua de sus docentes en las teorías, metodologías, tendencias y prácticas historiográficas, didácticas y archivísticas.

Participa, a su vez, en las políticas y acciones educativas en el campo de la enseñanza de la Historia y de las Ciencias Sociales.

Como tarea prioritaria, finalmente, divulga y socializa los avances de investigación efectuados por docentes y estudiantes de la Carrera a través de diversos medios.

a) En el campo de la investigación:

Refundar el Instituto de Investigaciones Históricas articulado al Archivo de La Paz y la malla curricular que enfatice la investigación.

Articular el Instituto de Investigaciones Históricas con los Archivos Históricos en Bolivia y otras entidades relacionadas con el estudio y el conocimiento histórico.

Insistir en la realización de investigación a diferentes niveles, en asignaturas y talleres, como vía de múltiples posibilidades que permite la originalidad y aportes pertinentes.

Vincular la investigación con las diferentes instancias interdisciplinarias en la Facultad como el Instituto de Estudios Bolivianos, y otros centros de investigación en la Universidad y fuera de ella.

Fortalecer la relación interdisciplinaria con otras áreas del conocimiento.
Llevar adelante la investigación-acción docente-estudiantil en coordinación con organizaciones, instituciones y otras instancias de la sociedad.

Promover de manera constante, la participación activa de los/as estudiantes y los/as docentes en proyectos y programas de investigación.

Difundir los avances y resultados de la investigación a través de publicaciones, medios interactivos, charlas, congresos, interacción social y otras vías.

b) En el campo de la educación:

Contribuir a optimizar la enseñanza-aprendizaje de la Historia y de las Ciencias Sociales, mediante la reflexión, diálogo diagnósticos, investigación aplicada, validación de resultados y retroalimentación.

  •     Ofrecer cursos de postgrado
  •     Lanzar programas de educación a distancia
  •     Organizar el Centro de Formación Docente del área
  •     Crear, establecer y fortalecer nuevas unidades académicas en diferentes lugares y regiones del país.
  •     Formar investigadores/as, educadores/as y archivistas.
  •     Utilizar nuevos recursos tecnológicos en la educación (Internet y otros medios).
  •     Proponer criterios pedagógicos y didácticos innovadores en la elaboración de los textos escolares.
  •     Poner en práctica una política activa de relacionamiento, convenios y servicios a instituciones educativas escolares, universitarias y formadoras de docentes.
  •     Liderar programas para el fortalecimiento disciplinario en el campo de la enseñanza de la Historia en los Institutos Normales Superiores del país y la constante capacitación y actualización de los/as profesores/as de Historia.
  •     Alentar y promover el desarrollo profesional y la permanente actualización de los/as docentes, mediante programas de intercambio y becas de capacitación.
  •     Fomentar la práctica y gradual adquisición de experiencia docente en la formación de los/as estudiantes.


c) En el campo de la Archivística:

    Consolidar al Archivo de La Paz como la institución archivística responsable de recoger, preservar y servir, la documentación histórica del Departamento de La Paz, y de coadyuvar en funciones de repositorio intermedio que albergue fondos documentales de la administración central hasta que se los transfiera al Archivo Nacional de Bolivia; asimismo, apoyar y gestionar el establecimiento del Fondo Histórico Institucional de la Universidad Mayor de San Andrés.

  1. Desarrollar a través del Archivo de La Paz una política de salvaguarda documental y  modernización de sus procesos técnicos y servicios.
  2. Implementar acciones para el establecimiento de un Centro de Restauración y Conservación del papel.
  3. Articular al Archivo de La Paz con la Carrera de Historia en la formación académica, la investigación, la difusión y la escritura de la Historia.
  4. Impulsar planes para la recuperación, sistematización y conservación de la historia oral, la memoria gráfica y otros soportes alternativos, en relación con la malla curricular de la Mención en Curaduría de Archivos Históricos.
  5. Apoyar la gestión y consolidación de archivos históricos locales y regionales; orales, gráficos, escritos y en otros soportes.
  6. Formular políticas archivísticas a nivel departamental y desarrollar programas de información y concientización dirigida a la población para la preservación y resguardo del patrimonio documental histórico.
     

 Antecedentes históricos

Historia surge con otras tres especialidades, Filosofía, Letras, Pedagogía, a inicios de 1966, en una Facultad que por un par de décadas había adquirido prestigio y hecho significativa contribución intelectual y educativa. Era una época de contradicciones marcadas. Imperaba la política dictatorial de militares ambiciosos y la violenta represión contra las mayorías trabajadoras. Sin embargo, a pesar de la doctrina de la "seguridad nacional" y el desarrollismo secante, entre intelectuales, profesionales y dirigentes que pudieron permanecer en el país, persistían los proyectos del nacionalismo revolucionario referidos a aspectos de la cultura y la educación. En la Universidad, inclusive se mantuvieron ámbitos de crítica radical, cuestionamiento y organización de resistencia a la dictadura. Fue en ese contexto que sería aprobada por el Consejo Universitario la Licenciatura especializada en Historia y su programa, parte de la renombrada Facultad de Filosofía y Letras.

Los antecedentes de Filosofía y Letras, cual señala el historiador de la Universidad paceña José María Salinas, se remontan a la fundacional década de 1830. Con la problemática, debates, propuestas de fines de los 1930 y la primera mitad de los 1940, la idea de una Escuela/Facultad cobraría vigor, lograría consolidarse y sería realizada en 1944. Roberto Prudencio, filósofo, ensayista dedicado a "Metafísica, Historia de la Filosofía y Filosofía de la Historia" y principal impulsor del proyecto, en 1941 insistía en la necesidad de crear un centro universitario de formación e investigación, cuyo objetivo mayor sea la discusión intelectual que impacte social como políticamente en diferentes esferas y niveles de un país que buscaba mejores rumbos.

Para inicios de 1964, cuando parecía que el pensamiento nacionalista quedaba desplazado por el desarrollismo tecnocrático, la Universidad de San Andrés dio autorización para que Filosofía y Letras se "trifurque" y ofrezca concentraciones entre las que estaba contemplada Historia. La iniciativa fue plasmada a inicios de 1966, tomando en cuenta las gestiones previas y con el principal argumento de elevar la "formación" en disciplinas que innegablemente tienen afinidad, pero cuyas especificidades empezaron a ser enfatizadas y recibir atención debida.

La Resolución de Consejo Universitario mediante la cual se creó la Licenciatura en Historia, junto con otras tres mencionadas, obtenida gracias a recopilación del Lic. Rolando Barral de la Carrera de Ciencias de la Educación, es de 24 de enero de 1966. Aquel año, por iniciativa de historiadores/as vinculados a Filosofía y Letras y sus descendientes, fue declarado de homenaje al visionario estadista y benefactor de la educación don Andrés de Santa Cruz y Calahumana. En el documento resolutivo indicado, que lleva número 28/646/24126, resaltan, aparte de los estudios especializados, los requisitos de "clases prácticas" como preparación con miras a docencia y la "tesis de investigación", que marcan la identidad y líneas particularmente seguidas por la Carrera.

Con la valiosa colaboración de Pedro Callisaya, encargado del Archivo Central de la UMSA, se ha ubicado a los gestores de la importante decisión universitaria. Se trata de Rubén Carrasco de la Vega, filósofo inmerso en la fenomenología, decano de Filosofía y Letras y Secretario General de la Universidad. Investigador y notable docente con estudios doctorales en Alemania, retomó las preocupaciones de Prudencio y las llevó adelante con apoyo de colegas del mismo fuste. Además, fue clave el papel del Rector, Ing. Hugo Zarate Barrau, profesional idóneo e independiente quien en tal calidad compartía sueños de los 40 e inicios de los 50 que calaron hondo en su familia.

En cuanto a catedráticos que iniciaron las labores de Historia, la precisa memoria de la Dra. Mary Money estudiante del plan del 66 ayudó sobremanera. En el "Básico" introductorio, estaban: Mario Frías Infante y Nicolás Fernández Naranjo (Lenguaje), Armando Soriano Badani (Literatura), Luis Ossio Sanjinés y José de Mesa (Historia), Mario Miranda (Filosofía), Rene Calderón Soria (Psicología), Gabriela Vidaurre (Pedagogía). A nivel de especialidad, enseñarían: Valentín Abecia Baldivieso, Teresa Gisbert, María Eugenia de Siles, Teodosio Imana, José Luis Roca, María Sánz, Zacarías . Monje, Jorge Muñoz Reyes, Jimmy Vergara, Eduardo Arze Quiroga, Estanislao Just, Jorge Siles Salinas. A este grupo, se incorporaría algún tiempo después don Alberto Crespo Rodas y posteriormente lo harían Guillermo Ovando Sánz y Ramiro Condarco Morales. Roberto Prudencio, Humberto Bilbao, Arturo Orias, también ofrecerían materias que cursaron estudiantes de Historia.

Descollante plantel docente, formó nuevas generaciones que merecen el mismo calificativo. En la primera cabe mencionar a Florencia Ballivián de Romero, que inauguró las defensas de tesis en 1975, Blanca Gómez de Aranda, Fernando Cajías, Rene Arze, Max Portugal, Roberto Choque Canqui, Martha Urioste de Aguirre, Mary Money, Gladys Guzmán, Valentín Vega, Clara López Beltrán y Laura Escobari.

A partir de aquella época inicial, la Carrera de Historia -inmersa en los problemas y paradojas bolivianas- ha brindado servicios a la sociedad. Siguiendo las pautas facultativas de la década de 1940, ha incidido en procesos políticos y sociales. Docentes y profesionales formados en ella, de diferentes maneras, han mostrado compromiso sobre todo con la recuperación y fortalecimiento de la democracia y la búsqueda de justicia y pluralismo.

Cumpliendo con los objetivos del 66, en lo referido a investigación, hay aportes grupales e individuales referidos a historia social, política, económica y cultural prehispánica, colonial, y republicana temprana como reciente. Paralelamente, se ha recuperado, organizado y catalogado fuentes primarias. Y no se ha descuidado la enseñanza-aprendizaje de temática histórica a nivel superior y escolar. Actualmente también, se colabora exitosamente en la formación de docentes para secundaria. Por ahí, a manera de rápido balance, van las significativas contribuciones y perspectivas de la Carrera con sus casi cuatro décadas de prolífica vida.